sábado, 6 de diciembre de 2025

Poema 2392

Un día de esos, era sábado, muy de mañana, habíamos llegado con el convoy llevando el mineral 
Me dieron mi paga, que era muy buena y me fuí a emborrachar 
Solamente el licor me tranquilizaba un poco, no quería involucrarme con nadie
Bebia sin parar pero no me embriagaba por completo, por seguridad 

Estaba caminando a mi habitación de "hotel", que es donde me quedaba 
Cuando sentí que me empujaban y en el suelo me revisaban los bolsillos
Tomaron mi revolver, y, por inercia giré el cuchillo y lo apliqué con velocidad 

El agresor corrió un par de pasos con mi arma y billetera en la mano
Luego se desplomó, en un charco de sangre, ya no sé movía 
Vino la policía y me devolvió mis cosas
Dijo que era un muchacho que se drogaba hace tiempo, y que era una pena
Pues era "hijo del pueblo", ya que su mamá era una prostituta retirada
Hace tiempo ya

Y que tendrían que ir a comunicarle, pues la mamá en cuestión estaba muy enferma, muriendo
Aunque nadie quería acercarse a ella, tenía una enfermedad muy peligrosa 
Es lo que dijeron, así que me ofrecí a ir

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