El aire helado cortaba la piel
El canto de la naturaleza era alterado
Por el rítmico paso del mensajero que iba
Con la mirada fija en el horizonte
Y el corazón en la mano, cantando
Padre mío, Apu sagrado
Tú que vigilas el día y la noche
Y que cobijas los sueños y esperanzas
Soy chaski, de la fuerza de mis pies
Dependen la paz y la guerra
Mis mensajes llevan vida o muerte
Alegrías o penas, esperanza
No dejes que mi alma se rinda
No dejes que mis pies se cansen
No permitas que el sueño o el hambre
Me derroten cuando me necesitan
Padre mío, Apu sagrado
Cuida mis pasos, vigila mi camino
Es mi deber llegar al destino
Y después, si es tu deseo,
Puedes matarme
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