Habían preparado un brebaje para adormecer los sentidos, para aliviarle el dolor y ya le habían administrado el primer trago.
Chaska tuvo que rogar para que la dejen actuar, muchos rostros molestos, muchas murmuraciones, desaprobación
Qué se ha creído esta mocosa que se fué casi todo el día huyendo y ahora quiere hacer lo que le da la gana
La sacerdotisa principal tuvo que interceder, confiando en que las dos jóvenes sabían algo que ellos no. Asumió toda responsabilidad, y dejaron que Chaska prepare su brebaje y lo empiece a administrar a la embarazada primero a gotitas, luego en más cantidad, poco a poco
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