Urpi iba admirando la creación de la pacha mama, feliz del contacto directo con la naturaleza y los Apus
Apus imponentes y silenciosos
Guardianes de la vida y el camino
No se molesten con mi canto
Mis pies no están cansados, aunque duelen
Mis manos van hilando presurosas
Mi pecho va feliz por el aire
Pero mi corazón está adolorido
Por esa mano amiga que se ha quedado
Y que ahora más que nunca
Necesita de mis abrazos
Y de mi consuelo
No les pido nada para mí
No tengo necesidad de nada
Pero si pudieran, cuiden a mi Chaska
Es una niña crecida, pero
Es muy frágil por dentro
Yo no me quejaré de nada
No pediré nunca nada más de lo que me ha sido dado
Solamente cuiden a esa niña
Que está un poco asustada
No hay comentarios.:
Publicar un comentario