viernes, 26 de diciembre de 2025

Poema 2495

Primero fueron los Andes majestuosos y sus verdes valles fértiles, llenos de vida y de magia. 
Urpi iba admirando la creación de la pacha mama, feliz del contacto directo con la naturaleza y los Apus

Apus imponentes y silenciosos
Guardianes de la vida y el camino
No se molesten con mi canto

Mis pies no están cansados, aunque duelen
Mis manos van hilando presurosas
Mi pecho va feliz por el aire 

Pero mi corazón está adolorido 
Por esa mano amiga que se ha quedado 
Y que ahora más que nunca
Necesita de mis abrazos
Y de mi consuelo

No les pido nada para mí
No tengo necesidad de nada
Pero si pudieran, cuiden a mi Chaska
Es una niña crecida, pero
Es muy frágil por dentro

Yo no me quejaré de nada 
No pediré nunca nada más de lo que me ha sido dado
Solamente cuiden a esa niña
Que está un poco asustada 

No hay comentarios.:

Publicar un comentario