Nunca olvidaron esa frase, sobretodo en aquellos momentos difíciles cuando parecía que los elementos y la naturaleza no les permitirían sobrevivir
Les sucedió en los desiertos, lugares inhóspitos con calor y sed imposibles de describir, creyeron que era el final de ambos, pero en el momento más difícil encontraban una mano mágica que los guiaba por el sendero correcto y los sacaba del problema
La gran madre
La conocían con muchos nombres diferentes en cada pueblo, en cada hogar tenían su propia variante de esta protectora de la vida y la naturaleza
No tuvieron el tiempo necesario para adaptarse al calor y frío extremos del desierto. Y el océano infinito era un reino que no les estaba permitido, así que, se devolvieron a su montaña y sus selvas, y se dedicaron a fortalecer su cuerpo y alma en estos parajes.
Ambos crecieron, se hicieron muy fuertes y hábiles cada uno a su manera, y se despidieron con un simple apretón de manos cuando las luces de los astros les indicaron que ya era tiempo de dedicarse a la segunda etapa de su preparación: Shiram formaría parte de los guerreros y se adentrarian a las selvas vírgenes, y Tari se convertiría en chaski...
No hay comentarios.:
Publicar un comentario