Tratando de mantener el ritmo constante
Sin perder de vista el horizonte
Y con todos los sentidos en el paisaje
Los pumas y los cóndores eran sus amigos
Eran sus almas gemelas, sus hermanos de sangre
Se respetaban mutuamente, como el río y la roca, la lluvia y el viento
Siempre estaban acompañando su carrera
Sentía su presencia en cada sombra, en cada nube
Y sabía que también cantaban con él
Por su alma gemela, que era Urpi para el chaski
No hay comentarios.:
Publicar un comentario