jueves, 25 de diciembre de 2025

Poema 2488

Salieron disparadas del lugar, con dirección hacia el bosque, que se encontraba lejos, muy lejos, pero solo debían llegar a la vertiente, y eran jóvenes y audaces
Se les unieron los guardias del sacerdote, para acompañarlas y cuidarlas, sin entender mucho de lo que pasaba.

No es una sola planta, decía Urpi entre jadeos, son varias y ahora las recuerdo, mi mama me enseñó y me dijo cómo se podían preparar. Hay una que crece en la misma montaña, pero no creo que lleguemos hasta allá, aunque las demás ella me mostró dónde y cómo encontrarlas

La que crece en la montaña se prepara aparte, por eso debes escuchar bien la forma de mezclar todas las demás ya que debes regresar con ellas mientras voy por la última. Que los Apus nos guíen 

Y así, entre jadeos y locura, las amigas llegaron a la vertiente y rápidamente fueron recogiendo las hierbas que Urpi identificaba entre las malezas y matorrales. Ora hojas, ora flores o tallos, terminaron rápidamente y Chaska partió al vuelo recitando de memoria la preparación indicada por la amiga

Urpi siguió como alma que lleva el diablo con dirección a la jungla que se avistaba a la distancia 

Solo dame fuerzas
Guía mis pasos pacha mama
Padre Inti, no permitas que caiga
Es apenas una niña crecida
Nos necesita 
No debo desfallecer 

No hay comentarios.:

Publicar un comentario