Y me dijeron: nunca te vimos, y se fueron, sin más
Caminé por muchas horas, que se hicieron días
Llegué a un pueblo en ruinas, abandonado, sin almas
Solamente estaban las casas de adobe y de paja, así que
Me acomodé lo mejor que pude, encontré algunas papas
Vi el terreno, estaba abandonado, pero también
Habían algunas herramientas antiguas, con las que
Me puse a trabajar, moriría en ese lugar
A nadie le interesaba, el mundo se había olvidado de mi
Caminé hasta la ciudad, estaba a solo dos jornadas
Compré mas semillas, mas herramientas, el dinero
Habla por si solo, nadie me preguntaba nada
Solamente se preocupaban por vender, nada más
La chacra empezó a crecer, primero papa,
Luego habas, luego planté maíz, el trabajo físico
Hizo una magia, me hizo olvidar, estaba solo
Moriría en este lugar, ya mi vida la había vivido
No quería más nada, llegó un perro y se quedó
Luego ya eran dos, tenía compañía, poco a poco
Empecé a ampliar la choza , y me animé a vender
Mis papas y mis choclos en la ciudad, compré una mula
Y creí al fin que encontré la paz, no fue así
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