miércoles, 10 de diciembre de 2025

Poema 2412

Tari era uno más de los hijos de su padre, ni el mayor, ni el menor
En su calidad de varón, debería aprender las labores del campo, y a pelear con la porra y el mazo
Tenía que correr en la puna, ahí arriba donde hay cóndores y pumas
Era muy difícil, faltaba el aire, y él era de la montaña, más abajo, cerca al río grande

Le gustaba correr con los más grandes, detrás de esos animales lanudos, llamas y alpacas, y atrapar animales pequeños 
Siempre era una hazaña, trepar por todos lados y encontrar alguna presa
Eran niños pequeños jugando a ser grandes, entrenando su cuerpo y su alma

Y le gustaba ver el amanecer en las montañas, como el sol salía de su cuna
Y le gustaba sentarse a ver cómo el cielo iba cambiando de colores, y las sombras se apoderaban del valle
Y los cóndores patrullando su territorio, los apus en las montañas y las ninfas en las aguas
Y sobre todo esos ojos negros profundos de urpi en su piel clara y sus cabellos oscuros como la noche

Nunca olvidaba cuando Urpi lo miró por vez primera y se puso a reír, era una niña divertida 

Poema 2411

Tari y Urpi 
Desde el día que nacieron, en su pequeño pueblo en la montaña cercana a las selvas, el mundo que los rodeaba cambió para siempre
Estaban destinados a estar juntos, pero la vida que tenían los separaría quizá para siempre, aunque el destino siempre llega y se hace presente

Urpi nació un par de semanas antes, en la familia del curaca, de la segunda esposa, y como tal, estaba destinada a la ofrenda. Era costumbre, por aquellas épocas, seleccionar a las primeras hijas para ser llevadas al templo mayor en el corazón del imperio para integrar el grupo de las seleccionadas.

De este grupo salían las concubinas reales, las esposas de los nobles, las sacerdotisas, la segunda esposa del emperador y las destinadas al sacrificio 
Sólo las más bellas e inteligentes terminaban en la cima de esta pirámide 
Y era el sueño de todo curaca que una hija suya sea la segunda esposa real y tenga un hijo potencialmente heredero al trono

Urpi era la hija mayor, y su mamá era de una de las tribus selváticas de dónde el pueblo de su papá "raptaban" niñas de vez en cuando para esposas. Es cierto, los de esas tribus también hacían lo mismo, era una costumbre ancestral, dura y cruel, pero ya estaban acostumbrados 

Al ser hija directa de una de la montaña, la belleza de urpi era rara para este lugar. Es cierto, en su comarca no hacía tanto frío, pero tampoco era el clima de la jungla de dónde vino su madre, y a Urpi le gustaba escuchar los cuentos que le contaba su mamá, sobre aves legendarias, demonios del bosque y sobre todo sobre la gran madre sabia


martes, 9 de diciembre de 2025

Poema 2410

Camino entre las nubes y los arroyos
Te veo disfrutando de tus sueños 
Sonrío, tu sonríes conmigo
Mi gran amigo, ahí quiero que estés 
Caminando con los tuyos

Levantandote al olor de un horno
Que va preparando el pan diario
Con tus herramientas en mano
Cultivando tus campos
Cuidando a los tuyos 

Y disfrutando de tus niños cuando viejo
Tengas que contar cuentos
Mi camino es ligero, silbo algo
Encuentro algunos caminantes en la ruta
Saludo, me saludan, nos deseamos
Un grandioso día

Veo tus ojos en todos ellos
Veo tu chacra en todo el campo
Escucho las voces de tu gran familia
Y llego a mi casa y lo primero que hago
Es abrazar a mi esposa, a mis hijos
Y acariciar a mi fiel cachorro

Poema 2409

El mar me dice que me vaya a casa 
Nadie me espera, le digo, para qué ir?
Siempre hay alguien que te necesite 
Ya todos me dejaron, nadie está allá 

El mar se calla
Las rocas en silencio 
No quieren decir nada
Las olas se fueron
Silencio, solo silencio
Nada me ha quedado
No hay nada más 

Camino entre las sombras
Ni los perros se percatan de mi
Mi existencia ha dejado de ser útil 
Para qué vine hasta aquí?
No lo sé, todo lo que tenía
Se perdió, se hizo sombras
Malos recuerdos, malos sueños
Cuál es el objetivo de seguir?

La neblina cubre mi huella
El aire húmedo borra mi aliento
Solo queda un paso más 
Debo contar mi historia 
Y esperar otro final en sueños
Ahí quizá, quizá 

Poema 2408

Te abrazo en silencio, me miras
Beso tu frente, me miras en silencio 
Coges mi rostro, mis cabellos
Los peinas, haces un gesto de desaprobación, siempre estoy despeinado
Luego acaricias mis labios
Y pones los tuyos sobre ellos

La música en la habitación nos mece
Nos abriga y nos empuja, bailamos
Somos uno solo moviéndose 
Somos besos y abrazos, pies y manos
Una habitación, música, amor

Te amo, te digo, lo sé me respondes 
También te amo, me dices, te pasa algo?
Preguntas sin soltar mis manos
Sin dejar de abrazarme y besarme 

La vida es injusta, digo mordiendo mis labios
Tantos recuerdos dolorosos, tan duro el camino, tanto dolor en tu cuerpo 
Y yo sin poder hacer nada

Estamos juntos, me dices, estaremos bien, repites
Te abrazo, te beso, tus cabellos en mis manos, tu cuerpo en mi alma
Cómo quisiera que el momento sea eterno
Que la enfermedad sea irreal, que nada de lo que pasa esté pasando

Soy muy débil, tú eres muy fuerte
Me he quebrado 

Poema 2407

Mi cachorro fiel, siempre a mi lado
Nunca te molestas, nunca te quejas
Y siempre siempre corres conmigo
Siempre lames mi mano
Mi gran amigo, mi cachorro

Te encontré de manera cruel
Pero nos adoptamos para cuidarnos
Siempre estás conmigo, sin importar 
Lo mal que la esté pasando

Te acunas a mis pies
Entiendes mi dolor, mis penas y llanto
Y te acurrucas a mi cuando me duele
Y me dices sin palabras que pasará 
Pues todo pasa, siempre, siempre

Te fuiste triste por dejarme
Pero aún me acompañas ahora
Desde un mundo imaginario
Sigues a mi lado, juegas conmigo 
Te acurrucas a mi lado
Calmas mi dolor y escuchas en silencio 

Y te diviertes cuando vamos al mar
Le ladras a las olas, a las gaviotas
Te mojas en las olas, nos mojamos
Y regresamos felices por la aventura 

Mi cachorro fiel, mi amigo eterno 

Poema 2406

El amor verdadero lo sentí 
Cuando por vez primera me dijiste 
Sin palabras que estabas ahí 
En la panza de tu mamá 

Fue un sensación única, irrepetible 
Yo golpeaba, también tú 
Tu mamá reía nerviosa, feliz
Y yo te decía: soy tu papá 

Y cuando te abracé por vez primera 
Estabas llorando y me miraste 
Te quedaste callada cuando te acuné
Y te apoyé en mi pecho con esa canción 
Tan tonta que te compuse y que solo
Conocemos tú y yo

Desde ese momento supe que
Daría la vida por tí 
Y así será, es un amor único 
Mágico, irreal pero tangible 
Te amaré más allá de todos los tiempos 
Porque cómpraste todos los derechos
Desde aquel día en que me dijiste 
Papá