En su calidad de varón, debería aprender las labores del campo, y a pelear con la porra y el mazo
Tenía que correr en la puna, ahí arriba donde hay cóndores y pumas
Era muy difícil, faltaba el aire, y él era de la montaña, más abajo, cerca al río grande
Le gustaba correr con los más grandes, detrás de esos animales lanudos, llamas y alpacas, y atrapar animales pequeños
Siempre era una hazaña, trepar por todos lados y encontrar alguna presa
Eran niños pequeños jugando a ser grandes, entrenando su cuerpo y su alma
Y le gustaba ver el amanecer en las montañas, como el sol salía de su cuna
Y le gustaba sentarse a ver cómo el cielo iba cambiando de colores, y las sombras se apoderaban del valle
Y los cóndores patrullando su territorio, los apus en las montañas y las ninfas en las aguas
Y sobre todo esos ojos negros profundos de urpi en su piel clara y sus cabellos oscuros como la noche
Nunca olvidaba cuando Urpi lo miró por vez primera y se puso a reír, era una niña divertida