sábado, 6 de diciembre de 2025

Poema 2395

El muchacho tenía apenas 12 años y se empezó a drogar, pues robaba
No tenían mucha comida, ella ya no podía trabajar, nadie la quería cerca
Y fue empeorando, solamente sembraba cerca a la choza plátanos y yuca
Y con eso podía hacer algo de comida

Pero empezó a empeorar, le salieron esas llagas, luego empezó a toser
Ya el muchacho no volvía nunca a casa
La niña siempre se quedaba con ella
Tenía miedo a la gente, ya que varias veces intentaron abusar de ella
Así que no salía, nadie se acercaba a la choza por miedo a la enfermedad 

Tragas saliva y sigues casi en lágrimas 

Solamente vivió seis semanas más desde que llegué 
Ahí me enteré que habían programas de salud en la capital que podrían cubrir
Todas esas enfermedades, además mi sobrina empezó a tener fiebres y fiebres

Murió mi hermana y la enterré en ese mismo lugar, luego saqué a mi sobrina
Y la traje hasta la capital, me encontré con gente muy buena, que me ayudaron 
Me hicieron todos los papeles y la llevaron a un gran hospital pero me dijeron que
La combinación de Leucemia con HIV es muy mala, pero que le darán lo mejor que tenían 
Y así fué 

No me cobraron nada, le dieron muy lindos días, hasta que finalmente murió 
Se fué en silencio, sin hacer mucha bulla, sin pedir explicaciones 

Y te encontré 

Poema 2394

Me contó que cuando llegaron los soldados quemaron la casa 
Mataron a mi papá porque creían que era terrorista, así que pintaron una hoz y un martillo, se llevaron todo
Y luego vinieron los terroristas y se llevaron a mi mamá y a mi hermanita 

A mi mamá la usaron como prostituta, como cocinera, como sirvienta 
Mientras mi hermanita fue creciendo 
Y apenas tuvo edad la violaron y mataron a mi mamá ya golpes por tratarla de defender

Luego dejaron a mi hermanita en un pueblo, luego la llevaron a otro 
Y así iban dejándola de pueblo en pueblo hasta que quedó embarazada 
Le hicieron abortar, ella escapó un par de veces, pero nadie le quería ayudar

Así que terminó en ese campamento minero donde trabajaba de prostituta 
Y nació su hijo, pero aún así debía trabajar para mantenerlo
Y luego nació la niña, con el sindrome de Down 
Pero ya para esto supo que estaba enferma de esa enfermedad 
Pues vinieron a buscarla de un centro de salud, ya que uno de los mineros
Había muerto de eso mismo

Poema 2393

Al llegar a la desvencijada choza nos recibió una niña con rostro achinado
Que no hablaba bien y que siempre sonreía y sacaba la lengua 

Y al entrar a la choza encontré una mujer muy envejecida, con llagas
En las piernas, que tosia sangre 
Estaba muriendo

Al verme se puso a llorar
Me dijo mi nombre y se puso de nuevo a llorar

Después de buen rato la reconocí 
Era mi hermanita, la que había desaparecido 
Junto a mi mamá cuando mataron a mi papá 

Me contó lo que pudo de su vida
La cuidé, gasté todo lo que tenía en ella
Pero ella me decía que no valía la pena
El SIDA no se cura, y que lamentaba que sea así 

Poema 2392

Un día de esos, era sábado, muy de mañana, habíamos llegado con el convoy llevando el mineral 
Me dieron mi paga, que era muy buena y me fuí a emborrachar 
Solamente el licor me tranquilizaba un poco, no quería involucrarme con nadie
Bebia sin parar pero no me embriagaba por completo, por seguridad 

Estaba caminando a mi habitación de "hotel", que es donde me quedaba 
Cuando sentí que me empujaban y en el suelo me revisaban los bolsillos
Tomaron mi revolver, y, por inercia giré el cuchillo y lo apliqué con velocidad 

El agresor corrió un par de pasos con mi arma y billetera en la mano
Luego se desplomó, en un charco de sangre, ya no sé movía 
Vino la policía y me devolvió mis cosas
Dijo que era un muchacho que se drogaba hace tiempo, y que era una pena
Pues era "hijo del pueblo", ya que su mamá era una prostituta retirada
Hace tiempo ya

Y que tendrían que ir a comunicarle, pues la mamá en cuestión estaba muy enferma, muriendo
Aunque nadie quería acercarse a ella, tenía una enfermedad muy peligrosa 
Es lo que dijeron, así que me ofrecí a ir

Poema 2391

Te quedabas en cualquier lugar 
Dormías dónde te encontraba la noche
Comias lo que encontrabas 
Apenas llegabas a algún pueblo grande
Buscabas un almacén donde se necesite unos brazos para cargar

Te subieron a un camión para ser ayudante
Te uniste a un grupo de arrieros que llevaban ganado
Te quedaste en un campo de cultivo sacando hojas de coca
Y te fuiste adentrando en la selva

En la selva las cosas son simples, me dices casi cantando 
Nada es más difícil que encontrar agua que se pueda tomar 
Comida es muy sencillo, y la plata también es fácil de conseguir 
Solamente debes saber buscarla 

Encontré un campamento de mineros ilegales y rápidamente 
Me ofrecieron el trabajo de vigilancia, ya tenía mi cuete, ya sabes, por seguridad 
En esos lugares nunca sabes, nunca debes descuidarte 
Y solamente un buen cuchillo no es suficiente 

Así que me quedé con los mineros
Estaba decidido a morir en ese lugar

viernes, 5 de diciembre de 2025

Poema 2390

El silencio en la cantina es sepulcral 
Ya solamente quedamos los dos y el cantinero que está sentado cerca
Siempre nos sirve un trago más, tiene los ojos rojos de tantas lágrimas 
Traga saliva en silencio, nada que opinar

Nos sigues contando de tu vida
De cómo cambiaste sin rumbo, sin darte cuenta de los días, recordando 
El día en que los enterraste, en el mismo cajón, pagaste la misa
Y pagaste el cementerio con lo último que te quedaba, tu suegra lloraba
Tus cuñados no tenían consuelo

Echaste toda la tierra, aplanaste bien el lugar, nadie te molestó, todos se fueron
Pusiste la pequeña lápida que habías comprado y te abrazaste a la tierra
Luego fuiste a casa a quemarlo todo

En silencio, sin discursos, sin más lágrimas, sin rencores, sin pedir nada 

Y empezaste a caminar
Solo recordabas los momentos de felicidad 
Pero no podías borrar de tu memoria el rostro de tu esposa quejándose de dolor
Y ese pequeño cuerpecito que te mostraron diciendo 

Óbito fetal

Poema 2389

Eclampsia y óbito fetal
Nunca podré olvidar esas palabras, me dices con lágrimas en los ojos
Me miras, no sé qué decirte, trago saliva 

Ya lo acepté hace mucho tiempo, sé que eres médico y entiendes todo
Pero yo no, por más que me explicaron varias veces, no podía entender 
Que la presión, los riñones, la anemia
Me dijeron algo de "comunicación" nunca entendí por qué 

También hablaron de que los servicios de salud tienen poco recursos
Que el gobierno no hace nada, que los sueldos, y tantas cosas, y me decían
Que firme aquí y allá, no sé qué tantos papeles, al final la señorita 
Esa del uniforme raro, se acercó a mi lado y me dijo: le pido disculpas por la ineficiencia de mi sector, y se fué llorando 

Después me dijeron que se podría haber salvado, que si la hubieran operado a tiempo, o tratado de manera adecuada 

Yo no quería escuchar más nada

Quemé toda la casa, con todas las cosas adentro
Ye fui a la selva, de donde no tenía que haber vuelto 
Debí morirme ahí