miércoles, 3 de diciembre de 2025

Poema 2377

Comencé a soñar con que la vida a veces puede ser justa con los pobres
En nuestra pequeño pueblo no queríamos más nada que vivir en paz
Íbamos a la ciudad, que estaba bastante alejada, para vender nuestra cosecha 

Para ese tiempo, al haber en el lugar agua permanente 
Había aprendido a sembrar por partes, es decir, mientras en un lugar sembraba
En otro el producto ya estaba para cosechar, así siempre tenía cosecha

Esto lo hice por necesidad, porque al inicio solo podía sembrar un poco
Y luego sembré otro poco, y así, sin querer, tenía que sembrar y cosechar
Todo el tiempo, tanto papa como maíz 

Tenía un arado y una yunta, dos bueyes nobles que pude comprar 
Soñaba con mi casa llena de niños, con la bulla y con los animales
Y que irían a la escuela, y aprenderían a leer con alguna señorita maestra 

Mi preciosa esposa estaba encinta, y en la vida yo había encontrado la paz

Poema 2376

Trabajé más duro que nunca, se sorprendieron cuando
Se enteraron que trabajaba en el pueblito abandonado
Me dijeron que pensaban que nadie había quedado, 
Que cuando los terroristas se enfrentaron al ejército
Quemaron todo en ese lugar y se fueron, les dije que
Vine buscando a la familia de mi papá y que, al no 
Encontrar a nadie, decidí quedarme hasta que llegaran
Los dueños del lugar, les conté lo que les había pasado

Era una historia que se repetía por todos esos lugares
Nadie me preguntó más, solamente si podría
Pagar la misa para nuestro matrimonio, dije que lo haría
Que trabajaría el doble, aunque se me vaya la vida en eso
Y así lo hice, pagar una misa cuesta mucha plata
Pero debe ser así, sino no hay casamiento, y yo quería
Que mis hijos tengan mi apellido, y que tengan partida
Y que vayan al colegio, lo quería todo

Nos casamos en la fiesta de San Juan
Pude pagar la misa, y compré unos carneros para matar
Festejamos todos, yo era el más feliz de todos
Y, en un par de meses, me dijiste que
Estabas embarazada, qué felicidad....

martes, 2 de diciembre de 2025

Poema 2375

En el mercado la conocí, vendía humitas
Las mas ricas que jamás había comido en mi vida
Y tenía una mirada fresca y jovial, me gustaba
Y yo no era indiferente para ella, me lo hacía notar

Trabajaba con su mamá, aunque la mamá preparaba tocosh
A mi nunca me gustó el tocosh, pero si las humitas
Yo vendía mi mercadería dos veces al mes, nada más
Mis papas eran hermosas, mis choclos también
Me tomaba media mañana acabar mi venta
Y ella me separaba los mejores choclos para sus humitas

Cierta vez en la fiesta del pueblo me dijo si iría
Le dije que si, que siempre iba.  Ella se rio
Nunca te he visto, mentiroso! Me sonrojé
Atrapado en una mentira, y no sabía que era eso
Que estaba en mi panza, que me hormigueaba
Y mi corazón latía como un loco, parecía un bobo
No entendía lo que me pasaba cuando ella me hablaba
Y odiaba a todos los que le dirigían la palabra
No quería que hable con nadie! Qué tontería!

Quedamos en encontrarnos en la fiesta, estaba con su mamá
La mamá me miraba de manera extraña, pero me dijo
Que creía que era un buen muchacho, que no parecía malo
Hasta que en plena fiesta, ella tomó mi mano sin que
Me diera cuenta, y yo sentí que moría de felicidad

Poema 2374

Me botaron en la puna, con unos cuantos billetes
Y me dijeron: nunca te vimos, y se fueron, sin más
Caminé por muchas horas, que se hicieron días
Llegué a un pueblo en ruinas, abandonado, sin almas
Solamente estaban las casas de adobe y de paja, así que
Me acomodé lo mejor que pude, encontré algunas papas
Vi el terreno, estaba abandonado, pero también
Habían algunas herramientas antiguas, con las que
Me puse a trabajar, moriría en ese lugar
A nadie le interesaba, el mundo se había olvidado de mi

Caminé hasta la ciudad, estaba a solo dos jornadas
Compré mas semillas, mas herramientas, el dinero
Habla por si solo, nadie me preguntaba nada
Solamente se preocupaban por vender, nada más

La chacra empezó a crecer, primero papa, 
Luego habas, luego planté maíz, el trabajo físico
Hizo una magia, me hizo olvidar, estaba solo
Moriría en este lugar, ya mi vida la había vivido
No quería más nada, llegó un perro y se quedó
Luego ya eran dos, tenía compañía, poco a poco
Empecé a ampliar la choza , y me animé a vender
Mis papas y mis choclos en la ciudad, compré una mula
Y creí al fin que encontré la paz, no fue así

Poema 2373

Estaba escondido en el monte haciendo mis necesidades
Cuando vi en el suelo un extraño metal, lo recogí
Y lo reconocí de inmediato: una placa de soldado
Hecha a mano de mala manera, tosca, rudimentaria
Pero era de mi mejor amigo, que murió en una incursión
La recogí, agucé el oído y escuché una voz familiar

Solo me puse en guardia, sin llamar la atención
Pero esa voz la conocía, y me dijo que podía colaborar
Que esté atento, que todo acabaría pronto
Y que podría irme de ahí, quise creer, aunque 
En el fondo sabía que podría ser una trampa
No me importaba, quería que todo se acabe

No dije nada a nadie, y un buen día apareció
Un nuevo intermediario con ropas extravagantes
Y con un tono muy gracioso al hablar, decía que
Venía de la frontera, y traía muchas cosas raras
Y entregó varios maletines con dinero, como adelanto
Para la entrega, era lo común, lo regular
No moví un solo músculo cuando lo reconocí
Era de la inteligencia del ejército, estuvo con nosotros
Cuando yo estuve en el cuartel

La cosa fue simple, solo tuve que ayudarle 
A atrapar a los jefes, yo los conocía, el al parecer
También sabía quienes eran, y esto pasó
En una madrugada cuando casi en silencio
Llegaron las tropas especiales y atacaron el lugar

Aún tengo las cicatrices de las balas que me cayeron
Nadie escapó, cayeron muchos soldados, 
Pero ninguno de los que estaban ahí sobrevivieron
El oficial de inteligencia alcanzó a identificarme
Ante los atacantes, antes de entregar su alma al diablo

Poema 2372

Pasaron los años, el conflicto armado no tenía cuando acabar
Estaba muy cansado, así que pedí mi baja, me quedaría
A trabajar en el monte, en la selva, al lado de unos camaradas
Conseguimos unos buenos terrenos para sembrar
Y para cultivar, no nos importaba el mundo, no queríamos
Tener ningún otro vínculo con la ciudad, con el país
Con todo ese sistema que solamente nos ha tratado tan mal

Nos duró poco tiempo, llegaron los narcos, con sus fusiles
Nos dijeron que nos necesitaban, que nos darían mucha plata
Que éramos lo mejor de lo mejor para brindar seguridad
A su negocio y a los patrones, y no sé en que momento
Ya todos estábamos de nuevo con fusiles, bien aprovisionados
En camionetas todoterreno, brindando seguridad

Un par de veces nos plomeamos con la tombería
Les dimos harto plomo, huyeron como lo que son
ratas cobardes que no saben siquiera disparar
Varias veces me quedé parado mientras disparaban
Anhelaba un tiro en el pecho, o en la cabeza
Hace mucho tiempo que había perdido las ganas
De seguir en este camino de tormento permanente
No quería seguir, hasta que al fin, uno de ellos
Me logró acertar, con tan mala suerte que
Solo fué un rasguño, nada más, me hice una leyenda por ahí
Pero yo solamente quería que se acabe todo
Y pronto así fue

Poema 2371

Sabes? Cuando la señorita nos hablaba y nos hacía rezar
Y cuando al fin tuve papá y nació mi hermanita
Y tenía todas esas cosas que eran tan hermosas
En ese momento yo creía con fervor, miraba al cielo
Y le pedía que los cuide a ellos, que no les pase nada
Ya abuelo había muerto por ser pobres, pero ellos
Nunca le hicieron daño a nadie, solamente querían
Vivir un día más, compartir una papa y a veces un pan

Eran días de felicidad que no sabía que eran únicos
Y que no se repetirían jamás, luego pensé que
Lo que les pasó era mi castigo por haber obedecido
Lo que los jefes me ordenaban hacer, yo quería vivir
Sé que no es excusa, pero, solo era un niño asustado
Y si me decían dispara, lo hacía, por miedo a que
Si no hago caso me maltraten hasta que no pueda más

Por mucho tiempo pensé que era mi castigo, pero
Cuando me dijeron en la calle: cachaco de mierda!
Supe que no era solamente yo, éramos muchos
Los que seriamos para toda nuestra vida solo eso
Unos miserables que quisieron sobrevivir
Y que no se dejaron matar. No era justo que
Ellos tuvieran que ser castigados, no encontraba
Ninguna razón, por eso regresé caminando

demoré un mes, me tocó calabozo, no me importó
Ya no tenía alma, me convertí en un verdadero
Cachaco de mierda! me volví cruel, un maldito
Los jefes me adoraron, me ascendieron
Y, cuando terminé, presenté mi solicitud
Me quedaría para siempre ahí
Ya no tenía a dónde más ir