lunes, 1 de diciembre de 2025

Poema 2370

Reconociste el patrón, era lo mismo que "encontraban"
En esos pueblos donde la gente se ponía rebelde
Donde no querían aceptar el maltrato y el robo
Normalmente lo hacía la misma tropa, a veces
Eran los delincuentes esos los que lo hacían
La gente pobre nunca tiene a quien lo defienda

Me quedé sentado al lado del fogón, me cuentas
Estuve ahí varios días, en silencio, nadie había
No habían utensilios, no estaban mis cosas
Solo paredes de tierra que se desmoronaban
Y el aliento a la muerte que me rodeaba 
Por completo, el dolor y la injusticia que golpea
Que traspasa la piel y te quema todo
Tenía rabia, mucho dolor, mucho dolor

Tus palabras son tan amargas que me duelen
Golpeas la mesa con violencia, la cantina calla
Todos te miran, te has puesto de pie
Miras al cielo, empuñas una mano y levantas la voz
Dónde estabas en ese momento?!
No que eres omnipresente?! No que eres todopoderoso?!
Te odio!!!

Poema 2369

Nos cansamos de reír, de llorar, de bailar
Algunos duermen en sus sillas, otros en sus mesas
La noche avanza lentamente, pero nosotros
Seguimos como si nada hubiera pasado
Hace unos minutos pedí unos piqueos salados
Mucha comida grasosa y picante, eso ayuda
Lo aprendí en mis épocas de estudiante 
En la tierra de los cosacos, donde la gente
Es muy ruda, también tú tienes tus secretos
Reímos, pero nuestros ojos no mienten
Ambos estamos sufriendo

Aprovechas que la audiencia está entretenida
En hablar entre ellos, en sus respetos mutuos
En sus muestras de amistad, de lealtad
En sus reclamos, a nadie le importa lo que
Estamos haciendo, apuro el vaso, haces lo mismo
Aclaras la voz y sigues tu relato

Me dieron permiso para regresar a casa
Por un par de semanas, y no dudé en hacerlo
Pero cuando llegué a nuestra ciudad, no era
Ya nuestro lindo pueblo, ya no, era otro lugar
Tomado por los terroristas y por el ejército
Yo solo quería ver a mi mamá, a mi abuela
A mi papá y a mi hermanita, y al llegar a mi casa
Solo encontré las paredes a medio caer
Y una imagen gigante de la hoz y el martillo
Con una mensaje: Viva la lucha armada!
Muerte a los traidores....

Poema 2368

La cantina está en silencio, nadie dice nada
El humo se fue al suelo, los vasos se escondieron
El cantinero abre una botella de aguardiente
Maloliente, áspero, duro, solo para valientes
Y te sirve un vaso, que apuras de un trago
Me mira, asiento con la cabeza en silencio
Pone muchos vasos en la barra y los sirve
En completo silencio, todos se acercan
Y bebemos sin mediar palabra, compartiendo 
Ese trago amargo contigo, queremos que
Nada sea cierto

El alcohol hace su trabajo, uno de los asistentes
Empieza a golpear la mesa con los dedos, 
El ritmo es conocido, todos lo sabemos
Alguien se anima y empieza la canción
Nos creemos piratas en altamar, o presos
Que saben de sus delitos y que ahora solo
Nos espera la muerte después de este momento

Cantamos. Cantamos. Cantamos
Salen las cervezas, el público se anima
Alguien trae una guitarra, dónde la tenía?
No importa, la cantina es una fiesta
Todos cantamos contigo, todos lloramos
Nuestros pecados, nuestros demonios, 
Todos somos tú, todos iremos al infierno

Poema 2367

Lloras como un niño cuando relatas todo esto
Tu mirada es de tierra, tus puños golpean la mesa
Una y otra vez, luego recuerdas a los reporteros
Malditos! Mil veces malditos, lo repites
Recuerdas como maquillaban las fotos
Como iban haciendo pintas subversivas en las paredes
Y siempre tenían una bandera y fusiles viejos

Los oficiales se fotografiaban, se filmaban
Daban discursos grandilocuentes, todos aplaudían
Quedarse callado si quieres seguir vivo, silencio
Nadie te creerá, cachaco miserable, si dices algo
Tú serás el asesino!

Callabas, mientras por dentro tu alma
Se quemaba en tu propio infierno, ese que 
Habían prendido en tu pecho

Solo éramos niños....

Tus palabras taladran mi cerebro
Mil recuerdos de tiempos que NO sucedieron
Nadie te escuchará jamás, todos dirán que
Nada de eso sucedió, que nada pueden decir los muertos

Poema 2366

Fue en enero, la selva estaba más mojada que nunca
Las ropas mojadas, también los huesos, los pies
Llenos de llagas y heridas, apestaban cuando sacábamos
Las botas, las medias. Soñaba con medias secas
Sábanas, una taza de leche caliente, dormir

La orden era perseguir una columna senderista
Nunca hubo tal cosa, solamente íbamos a algún lugar
Sabíamos lo que iba a pasar, ya lo habíamos hecho
Tantas veces que ya no recordaba

En el pueblo siempre habían solo personas viejas
Los jóvenes y niños, y las mujeres, se iban al monte
Entonces al llegar tomábamos todo lo que había, 
Siempre algún viejo o vieja protestaba y se llevaba
Su culatazo, a veces nunca más se levantaba

Y quemábamos un par de casas
Siempre era lo mismo, hasta ese día en que
Nos recibieron a balazos

No dejamos nada del pueblo, solo cenizas
Y tiramos los cuerpos a un barranco cercano
Y nos fuimos, y a mi me dolía el pecho

Nunca entendí el por qué hacíamos esto 

domingo, 30 de noviembre de 2025

Poema 2365

Bravo soldado!
Estás defendiendo tu patria!

Eso me dijeron, yo seguía disparando, pateando, golpeando
Si no hacía caso, a mí me golpeaban, no es excusa
Algunos de mis compañeros fueron torturados
Hasta dejar la vida en el campo, pero no participaron
Yo tenía mucho miedo, y solamente hice caso

Ahora lamento cada día de todo lo que hicimos
Es cierto, éramos niños, nos golpeaban, nos arreaban

Al cachaco y al mulo, palo en el culo!

Me convertí en uno más de ellos
Me convertí en una herramienta de sus manos
mis manos encallecidas por el trabajo en el campo
Ahora golpeaban el rostro de otros niños
Que intentaban oponerse

Al cachaco y al mulo
Palo en el culo!

Poema 2364

La selva guarda muchos secretos, prosigues tu relato
Puedes encontrar frutas entre espinas y la muerte
En una bella flor, puedes encontrar amor y odio
Y puedes morir de sed al lado de un río, así es la selva

Caminamos mucho, también corrimos
Siempre hambrientos, siempre mugrosos
Nunca tuvimos un momento de paz, es la guerra
Nos repetían a cada rato, pero el enemigo no era
Un extranjero, sino el enemigo se escondía
En cualquier cabaña o tenía rostro de mujer indefensa
Incluso de niño

Las lágrimas amargas ruedan por tu mejilla
Quemamos aldeas enteras... Enteras!
No sabía la razón de todo esto, solamente seguía
En silencio, sin protestar, Ojo al guía!

La selva me quitó la niñez, envejecimos
Muchos no lo lograron, de eso se encargaron
Los terroristas o nuestros oficiales al mando

Ojo al guía!