De aquello que tanto amas
Hoy me enteré que la casa de mis padres
Aquella donde transcurrió mi infancia
Bulliciosa, llena de sueños
Aunque a veces triste y serena
Aquella que mi padre levantó
Piedra a piedra con sus propias manos
Será vendida
No podré regresar a los años felices
Donde la máxima preocupación era
Hacer la tarea o no hacerla
Escoger los juegos con los amigos
Huir de las labores domésticas
Te abrazo viejos muros de yeso y barro
De mil pintas en tus paredes
De refacciones mal hechas
De goteras y puertas que no cierran
De mil recuerdos que aún sueñan
Adiós vieja casa
Que bueno que el viejo no está
Para no sentir este dolor que me quema
Por dejar atrás una vida entera