jueves, 4 de diciembre de 2025

Poema 2385

Tu mirada se hace más opaca y las sombras de la tristeza te ganan

Llevé a mi perro a enterrar hasta mi cabaña, en el mismo lugar donde estaban sus hermanos, ahí lo enterré 
Llegué a la casa y cogí mis herramientas y todo lo que me quedaba para llevarlo a vender a la ciudad

Estuve toda la noche fuera, y cuando llegue a la casa estabas dormida 
Tranquila, tus pies ya no estaban tan hinchados, la noche fría me despertaba

Pensé que quizá sería así todo, que después de perder a mi mascota ya nada más me podría pasar

Que equivocado que estaba

Poema 2384

La señorita de la posta te hizo muchos exámenes, y me dió recetas
La medicina es muy cara, pero ya estaba trabajando de albañil
Y todavía quedaba plata de lo que había vendido, así que podía comprar todo 

Te dieron muchas pastillas, y que no podías caminar mucho
Y tú mamá te cuidaba de día, yo de noche, y así fue avanzando el embarazo 

Te llevamos un par de veces más dónde el doctor bueno, que te daba palmaditas en el hombro, a mi también 
Pero la última vez él no estaba, y hubo otro más joven que él que ni te miró 
Escribió una receta y sin decirnos nada, dijo: siguiente! Nada más 

Nos fuimos a la casa y encontré a nuestra mascota en la puerta
Tirado, botando espuma por la boca

Lo habían envenenado 

Luego dijeron que los sanitarios estaban matando a los perros vagabundos con veneno

Pero, no eras vagabundo, por qué te envenenaron?

Por qué?

Poema 2383

Al día siguiente te llevé a la ciudad, y fuimos a una pista médica 
Te atendió una señorita con un uniforme raro, puso cara de seriedad 
Se molestó conmigo y contigo, y nos dijo que volviéramos al día siguiente 

Así fue, regresamos al día siguiente, para eso yo había alquilado un cuartito 
Donde podernos quedar, muy cerca a la posta, para no tener que caminar

Nos llevó al hospital, ahí había un doctor, todo serio y ya de edad
Te examinó, miró a la señorita, la regañó yo no entendía por qué 
Pero le dijo que no debería haber problemas, nos dieron una cartilla

Embarazo de alto riesgo

Por qué decía eso? Yo seguía sin entender, pero si tenía claro que no podíamos regresar a casa hasta que des a luz, eso sí
Con nosotros se quedó tu mamá, fui a vender los carneros, cosechar lo que quedaba y también vendí la mula
Me traje a nuestra mascota conmigo 

Estaríamos todos juntos

Poema 2382

No recuerdo bien ese día, no lo recuerdo bien, todo se hace borroso 
Es una etapa que quiero borrar, que no sé por qué sucedió, pero fue una tarde
Regresaron de la casa de tu mamá y ella venía contigo, no estaban muy alegres
Estaban muy serias y tu mamá me dijo: debemos llevarla a la ciudad 

Algo no está bien

Sentí que mi mundo se desarmaba en esas cuatro palabras, no entendí 
La magnitud de lo que sucedía, solo después, trataste de darme calma

Me han dicho que les pasa muchas veces a las primerizas, dijiste 
Pero que luego se normaliza, pero mi mamá es una exagerada 

Me mostrabas tus piernas bajo las polleras que estaban hinchadas
Yo las había notado hace tiempo ya, pero creía que era normal 
Que en una embarazada era así, y como nunca te quejaste de dolor asumí 
Que era normal 

Me dijiste que no me preocupara pero

Mejor es ir a la ciudad, interrumpió tu mamá 

Allá hay doctores y un hospital 

Y no dijo nada más 
Y se fue

Poema 2381

Empecé a construir la cuna para nuestro bebé, había aprendido carpintería 
No es tan difícil hacer camas, sobre todo para aquellos que no necesitan mucho como nosotros 
Hice nuestra cama apenas nos casamos, ya que en la mía solo alcanzaba yo

También preparé una mesa más grande, soñando con una casa llena de niños
Te molestabas, me mirabas enojada y decías que no eras una coneja
Que no ibas a tener tantos niños, que con dos o tres sería suficiente 
Y que esa mesa era demasiado grande, es para las visitas, decía yo

La cunita la hice de diferente manera, tallé los palitos con adornos
Siempre tratando de que no fuera a lastimarse nuestro hijito o hijita 
Nunca te dije pero quería que sea una niña, pero con que sea sanita, era suficiente para mí

Tu mamá le hizo montones de ropitas tejida y cosidas, y los pañales
Siempre falta, decía, creo que ella era la más feliz de todas, tu hermano menor
Se mostraba serio y muy celoso contigo, decía que sería el mejor tío del mundo
Soñaba con su sobrino, con todas las travesuras que harían, y toda la responsabilidad de cuidarlo
Ya que yo era muy viejo para eso, me decía 

Simplemente era feliz

miércoles, 3 de diciembre de 2025

Poema 2380

Continuas con tu relato con un brillo especial, una sonrisa tierna y
Una mirada única, difícil de definir pero que todos entendemos es felicidad

Mi esposa se puso de un humor de fuera, intratable, intransigente 
Pero estaba más bella que nunca en los primeros meses, y yo solamente quería 
Estar a su lado, complecerla en todo lo que quisiera, así sea una locura
Y así fue. Me hizo buscar las cosas más extrañas que se le antojaba comer

Por qué siempre era en la noche que quería algo? Es difícil responder, pero
Me las arreglaba para ir a buscar hasta el pueblo y traerle su antojo de turno 
Poco a poco fui almacenando frutas, verduras, algunos dulces y panes
Así no te tomaba por sorpresa, y pudimos pasar unos meses maravillosos 

Una tarde de aquellas, cuando el sol se estaba guardando, el calor aún nos abrazaba
Sentados al lado del fogón, ella me llamó y me dijo que ponga mi mano en su barriga
La puse en silencio, con algo de temor y nerviosismo hasta que sentí 
Un golpecito suave, y luego otro más

Fue tanta mi emoción que brotaron lágrimas de mis ojos, l abracé y la besé 
Ella me dijo que era un tonto, que mejor le cante una canción a nuestro bebé 
No sé muchas canciones, así que improvisé cualquier cosa

Duerme, hermosa guagua 
Papá te cuidará 
Mamita te quiere mucho
Nada te faltará 

Poema 2379

Caminar por la chacra y correr por las praderas, corretear a las aves
Era su máxima diversión, se alucinaba cazador y de vez en cuando
Me traía algún animal en el hocico, muchas veces era una lagartija 
O una rata, o un ave cualquiera, siempre compartía su presa conmigo

A veces se lo cocinaba, sobre todo cuando estaba de muy buen humor
Pero casi siempre le daba el consentimiento para que le dé curso
Disfrutaba de sentirse cazador, quizá sonaba con sus ancestros los lobos
O quizá quería demostrarle a la vida que, así como yo, era un superviviente 

Eso sí, nunca lastimó a persona alguna, solamente ladraba para mantenerlos 
Lo más lejos posible de mi casa o de mí hasta que le dijera lo contrario
Un gran cachorro, una mascota genial, me acompañaba hasta el límite de la ciudad
Se regresaba a la casa, para luego, esperarme cuando estaba de retorno
Siempre estaba ahí, nunca falló en esperarme, nunca

Levantas la voz y brindas en voz alta por los amigos de verdad, por aquellos
A los que no pides nada y siempre están para ti, cuando más los necesitas 

Salud