viernes, 8 de agosto de 2025

Poema 1837

Esos ojos negros que me miran
Despiadados, encantadores 
Estoy aquí de nuevo, preso de 
Una mirada de antología que
No sé explicar, solo muero de deseo 
Nada más 

Cierro los ojos, quiero huir
Es demasiado el vaiven de emociones 
Ya casi estoy desquiciado 
Mi mente busca huir, no puedo
Solo quiero salir un rato 
A respirar, cierro los ojos
Quizá así pueda huir

Pero no. Ahí están!
Hermosos, seductores, únicos 
Tienes unos ojos excepcionales
Bellos hasta el dolor 
Quiero huir. 
Solo un rato 
Para respirar 

No tienes compasión 
Me miras de una manera tal
Que quiero morir
De amor

Poema 1836

Sentir tu piel en mis manos
Esa suavidad indescriptible, imposible
Sensaciones que trepan lentamente 
Y se apoderan de mis deseos, de mis sueños 
Y me entregan momentos mágicos 
Únicos e irrepetibles 
Sentir tu piel en mis manos
Es un sueño, un irrefrenable deseo

Sentir tus ojos en los míos 
Hermosos, profundos, despiadados
Sentir que voy cayendo 
Irremediablemente a ese abismo
Tan oscuro que no sé si hay final
Y no me importa, pues es tan placentero 
Sentir que estoy perdido 
En esa mirada de fuego que
Me tiene loco desde aquel momento 
En el que posaste sobre mis ojos
Tus único y bellos ojos negros 

Sentir que no hay piso 
Que mis pies flotan sobre el suelo 
Estoy volando en alguna dirección 
Estoy seguro que aterricé hace tiempo
En lo más profundo de tu corazón 
Y no tengo forma de escapar
No hay salida, no hay escalas
Ni siquiera ventanas para respirar 
He caído en una trampa fatal
En la que me quiero quedar

Estoy loco, lo sé 
Pero, dime un cosa, 
Es acaso posible resistirse 
A tamaña tentación?!

jueves, 7 de agosto de 2025

Poema 1835

La playa me detiene
A dónde vas?
No lo sé, respondo 
Las olas me empujan afuera
Quiero luchar
Quiero entregarme al mar
Pero la playa no me deja
No me deja avanzar

Hay un canto de sirena
Que me invita más y más 
El cigarrillo se apaga 
No puedo encender otro
Quiero fumar 

Salgo a la arena
La playa se enfurece 
Y me adentra en la arena
Más y más 

A dónde vas, poeta?
No lo sé, solo quiero entrar al mar
Las estrellas se estremecen
Van y vienen sin parar
Las nubes vuelan raudas 
Y traen a la luna hasta la playa
Qué haces? Me preguntan
Quiero entrar al mar

La luna me adormece
Una canción de cuna
Descansa poeta, es hora de soñar
Las arenas me acunan
Y una ráfaga de viento
Me protege del mar

Sueña poeta, sueña
Es tiempo de soñar
El mar aún no te espera
Aún hay letras que necesitan volar

Poema 1834

Las calles, bulliciosas, llenas de vida
Se ven tan solitarias a mis ojos
Las veredas son de cardos y espinas 
Me cuesta poner cada paso en ellas 

La gente, a veces amable, muchas otras
Indiferente, apurada, agresiva
No las veo, no las siento
Me pasan la voz, respondo
De una manera u otra

La ciudad bulliciosa es un cementerio 
Caminan por ella otros muertos
Miro al piso, solamente busco
Una señal que me diga basta 
No quiero seguir más, pero mis pies
Me llevan sin pedir permiso 

La noche cubre la ciudad
Con una manta impenetrable 
De dolor, de angustia, de soledad 
Enciendo un cigarrillo
Había dejado de fumar hace tanto
Que el sabor a tabaco me pica en los labios
Pero igual me mantiene despierto 
Es lo que quería, es lo que busqué 

Sigo a mis pasos
Que no saben a dónde van
La ciudad me abandonó 
La noche me cubre por completo 
Bienvenida la tranquilidad 

Poema 1833

Te abrazo
Me quedo en ese estado
Sin respirar siquiera 
Sin hacer el más mínimo 
Movimiento 
No quiero que la magia
Se rompa
No quiero que se acabe
Nunca
No quiero que te vuelvas a ir
No quiero
No

Pero lentamente 
Poco a poco
Me separas de tu pecho
Me miras de una manera 
Diferente 
Me das un beso
Y te vas
Otra vez
En silencio 

Poema 1832

Las noches avanzan lento
Muy lento, demasiado 
Siento como cada segundo 
Desgarra mi piel
Taladra mi frente
Tortura mi corazón 
Adolorido 

Esta noche, en especial 
Se siente que el aire
Se quedó detenido 
En el espacio tiempo
Nada está vivo 
Todo murió hace tiempo
Ni siquiera yo mismo
Se si estoy vivo o muerto

Gracias noche
Gracias tiempo
Solo se ahora que
Nos quedaremos atrapados
En este bucle infinito 
De lágrimas y lamentos 

Poema 1831

Cierro los ojos
Para encontrarnos 
Aspiro profundamente 
Y siento el aroma
De tu piel, de tus cabellos 
Sueño despierto 
Y siempre te encuentro 
No necesito ir muy lejos
Para llegar a donde estás tú 

Cierro los ojos
Fuerte, muy fuerte
No vaya a ser que
Te escapes de entre
Mis párpados 
Me abrazo a mi mismo 
Siento tu calor
Entre mis manos
Entre mis dedos
Te siento tan cerca
Qué siento tus latidos 
Tus caricias en mi piel
Y la urgencia del deseo
Que muere por un beso

Cierro mis ojos
Para encontrarnos 
No te dejaré ir
Tan fácil 
No te irás 
Te lo prometo