miércoles, 13 de noviembre de 2024

Poema 384

Otra vez estás sentada a horcajadas sobre mí 
Tu mirada es atrevida, insinuante, deliciosa
Tienes tus manos sobre mi abdomen 
Te aseguras de tener mis manos bajo tus piernas
Me exploras, me miras, te mueves lentamente 
Abres mi camisa, al inicio la desabotonas
Lentamente, luego con algo de violencia 
Coges la hebilla de mi correa y la liberas
Sueltas el botón de los pantalones y ...

Siento una energía electrizante hasta mi cabeza
Cierro los ojos. Mírame! Me ordenas
Obedezco, mi respiración se hace lenta
Muy lenta, mi corazón está a punto de salirse
Del pecho que casi no puede detenerlo
Tiras de mi cinturón con una mano y lo liberas 
Con violencia, me estremezco. Me muestras
La hebilla y la acercas lentamente a mis labios
Luego juegas con ella, dibujando cada parte 
De mi cuello, mis hombros, mi pecho
Cuando llegas al ombligo levantó la cabeza
Quieto... Me dices... Quieto...

Tiras de mi camisa de tal manera que mis brazos
Quedan atrapados detrás de mi cabeza 
Ríes divertida, al hacer esto te has acercado
Lo suficiente para que tus pechos gloriosos
Estén sobre mi rostro, los siento a través 
De tu blusa. Estoy temblando. Te alejas un poco
Con suavidad, y me miras. Te gusta? Preguntas 
Cómo puedes preguntarme eso?!
Acercas nuevamente tu rostro y besas
Con suavidad mis párpados que se cerraron
Uno a uno, con delicadeza, con ternura
Luego mi nariz... Mi boca está ansiosa 
Pero solo besas suavemente el labio superior
Luego mi barbilla, y lentamente bajas al cuello

No te muevas! Me ordenas. Solo siento
Y disfruto todo esta tempestad de sensaciones 
Mientras besas mi pecho, centímetro a centímetro 
Hasta llegar al abdomen. El placer es infinito 
Indescriptible... No puedo más, me libero
Y de un tirón te dejo desnuda, te tumbo 
Sobre la cama y empiezo a besarte
Acaricio tu cuerpo, me embriago en tus cabellos 
Me pierdo en tus curvas y en el placer indescriptible 
De poseerte por completo....

Despertamos abrazados, nuevamente están ahí 
Tus incomparables ojos negros, esa mirada
Que me tiene preso, que me aloca, que me ha perdido por completo 
Te beso, de nuevo... El resto es historia 

martes, 12 de noviembre de 2024

Poema 383

Es bueno escuchar tu voz, tan serena
Es bueno saber de ti, después de tanto tiempo 
Sabes? Solo recordar que no estás 
Es tan doloroso que duele respirar, duele todo
Tanto que he perdido la razón, ni siquiera 
Puedo ya hilvanar dos palabras coherentes
Divago en un mundo imaginario, irreal
Floto en nubes de hojas amarillas, flores
Secas y mustias, polvo de colores diáfanos
Y música que se quiebra y llora al unísono 
Con mi dolorosa y lastimera soledad

Es bueno escuchar tu voz, así sea del otro lado
Del hilo telefónico, ahora invisible, no sé dónde
Estás, a dónde te fuiste, y lo único verdadero 
Y cierto es que no volverás. Nunca más.
Tu voz se siente tan dulce y tierna, tanto que
No puedo y hablar. Mis palabras son vacías
Mis palabras están muertas, hace ya buen
Tiempo que se fueron, y no están, no están.

Ya te vas? Te fuiste de nuevo, el silencio 
Invadió mi auricular. Ahora miro el teléfono 
Ya no me quiere hablar. Aspiro tu aroma en él 
Es posible eso? Y, a quién le importa?!
Siento aún tu voz en el teléfono silencioso 
Aún hay huellas de esa magia en el aire
Que es tu voz cuando recuerdas conmigo 
Hablar. Esa magia se mantiene en el auricular 
Aún en silencio puedo escuchar tus palabras 
Y siento que vuelo, otra vez está la punzada
En el pecho adolorido de tanto llorar 

Poema 382

Cómo estás?

Poema 381

Como hubiera sido si

Poema 380

Sonríes. A pesar que mis ojos lloran
Tú sonríes y me dices, mientras me abrazas 
Todo pasará, todo pasará, poeta 
Y me besas. Siento el calor de tus labios 
La fragancia de tus cabellos inunda
Mis sentidos, y el 

Poema 379

Mantenerse en pie, firme, sin desfallecer 
Es tan duro a veces, sobre todo cuando
El corazón no para de llorar y el alma
Allá en lo más profundo está escondida 
No quiere siquiera asomarse a la realidad 
Que es tan cruda y tan dura que ya
Nos está matando, simplemente nos mata
Aún así debemos soportar en silencio
E incluso sonriendo, lo exige la sociedad!

Aún así te cansas, te agotas, miras al suelo
Ves como tus sueños son arrastrados 
Por el barro, por el estiércol, a nadie
Le importan tus sueños, tus sentimientos 
Y debes pasar sobre ellos, sin mirarlos
Debes pisarlos y seguir adelante, en silencio 
No hay tiempo para quejas, menos lamentos 
No hay tiempo para nada, debo seguir
Esa fue la promesa, ese fue el juramento!

Llegará el día en que todo acabe, es cierto 
Nada dura para siempre, nada es eterno
Y en ese dulce momento podrás al fin
Caer de rodillas al suelo, llorar amargamente 
Recordando todo lo que perdiste en este
Cruel e insufrible camino, también aquellos 
Que quedaron atrás, los tuviste que dejar
A pesar tuyo, a pesar de tus esfuerzos 
Tuviste que dejarlos ir, así es la vida

Hoy debes seguir, nada más que hacer
Hoy eres la roca en la tormenta, eres
El soporte de los que amas, no hay espacio 
Para dudas, quejas, lamentos o debilidad 
Debo seguir apretando los dientes y sonreír
Aunque el alma esté destrozada y el corazón 
Hace ya buen tiempo en doloroso tormento 
Esté congelado en el pecho, esté muerto
Sonreír, y seguir en silencio. Allá vamos!

lunes, 11 de noviembre de 2024

Poema 378

Nunca debí dejarte ir, pero no podía evitarlo 
Nunca me perteneciste en realidad, todo fue
Una quimera que tomó cuerpo por un segundo 
Solo fue un momento mágico, nada más 
Cómo podía retenerte? No podía, solo eso
Tuviste que partir y nada pude hacer para
Evitar que así sucediera, y ahora lamento 
Día tras día, y sobre todo en mis noches frías 
Lamento el no haber podido detenerte
Por qué tuvo que ser así? Pero, así fue
Y lo sabes, no puedo hacer nada ahora para
Traerte de vuelta. Siempre lo supiste por eso
No volviste la mirada atrás al partir

Te digo algo? Es muy dura esta realidad 
Tan dura que no creo pueda soportar mucho
Quizá mi piel termine de agrietarse pronto
Quizá mis manos desaparezcan de tanto 
Y tanto que se dedican a escribir. Te escribo 
Noche tras noche escribo sin parar
No siquiera yo me entiendo, para qué?
Mis noches vacías, mis noches frías
Se encargan de torturar mi cuerpo y alma
Y en mis sueños trato de buscarte, de nuevo
Quizá en ellos te pueda de nuevo encontrar 

Quizá...